En Venecia puedes subir con tu perro en góndola

Viaje a Venecia

El día amanecía despejado, parecía que los astros se alineaban y por fin íbamos a disfrutar de nuestro viaje a Venecia. Desde que cruzamos la frontera italiana no habíamos visto un cielo tan soleado. Charlamos con un amable trabajador del camping, que siempre que se nos cruzaba gritaba “España” con su peculiar acento y nos indico por donde quedaba el muelle.

Una vez en la estación decidimos coger el primer barco bus (Vapporeto) que saliera sin mirar a donde se dirigiera. Venecia esta constituida por varias islas, y desde nuestra posición había rutas directas a 4 de ellas. No tuvimos que esperar mas de 5 minutos cuando ya había llegado uno. Esta es la web oficial de compañía de trasporte publico de los famosos Vapporeto de Venecia, en ella encontrareis las tarifas actualizas y las rutas en barco entre las islas de Venecia que esperamos que os sirvan de ayuda. Era la primera vez que Meko se subía a un barco y con lo nervioso que se pone cuando ve el mar, ansioso por bañarse, no sabíamos cómo reaccionaría. Le pusimos el bozal tal y como nos dijeron el día anterior.

 

El pobre Meko no se queja, pero no nos gusta y sabemos que a él tampoco. La verdad es que el primer viaje en barco de Meko fue todo un éxito. Solo se agito un poco al subir, pero nada en especial, hizo alarde de su civismo y fue un pasajero mas. Zarpamos y nos relajamos un poco, le permitimos asomarse para que disfrutara del paseo tanto como nosotros.

La primera parada era en Lido. Nada mas bajarnos nos sorprendió el contraste con la isla principal que ya habíamos visitado. La sensación fue de estar en una ciudad normal y corriente, no había nada especial salvo algunos canales.

Hasta tenían locales de comida rápida, algo que nos fue imposible encontrar la noche anterior. El lugar nos pareció agradable para dar un paseo con Meko, con bastantes jardines y alejados del bullicio que tanto temíamos por el perro. Una vez mas, nuestra querida mascota nos llevaba directos al mar, a ver si le dábamos rienda suelta a sus deseos.

Otra cosa mas que nos llamó la atención fue ver autobuses, pensábamos que para una isla pequeña no era necesario. Cuando encendimos el GPS para saber si merecía la pena seguir andando, averiguamos cuan ignorantes éramos. Lido es una barrera natural de varias decenas de kilómetros que ayuda a mantener el nivel del agua de los canales. Es la única isla con una orilla al mar abierto, lo que les permite tener bastantes playas, eso sí parece que todas son privadas.

Tras unas cuantas horas andando, ya teníamos una idea de lo que Lido nos podía ofrecer. Pensamos que lo mejor sería volver a Venecia y descubrirla de día. Nos subimos nuevamente en el barco y nos bajamos en la primera parada, bastante lejos del centro.

Eso nos permitió perdernos entre los callejones de la autentica Venecia, alejada de la mirada de los turistas. Estábamos solos, no hay mucho movimiento de habitantes en el barrio residencial. La única huella de que allí vive alguien, son sus tendederos, repletos de ropa. Las distintas gamas de ocre son los colores predominantes de las fachadas, levemente aderezadas por floreros de tonos primaverales.

Habíamos estado un buen rato como a nosotros nos gusta, perdidos, pero estábamos hambrientos. Seguimos nuestros instintos y acabamos descubriendo una avenida con bastantes restaurantes donde parar a comer. El menú estaba claro, queríamos una autentica pizza italiana, lo típico, ¿no?. A la noche nos habíamos quedado con ganas de nuestra velada romántica. Por lo menos no nos podríamos recriminar haber estado en Italia y no haber probado su plato mas internacional.

Bien repuestos, ya era hora de ir a visitar la clásica estampa de la ciudad, la de los grandes canales, góndolas y máscaras de carnaval. Este último, es un souvenir bastante fácil de encontrar.

Sentirse un turista mas no nos iba a costar mucho, la ciudad esta plagada de gente cámara en mano. Nosotros no íbamos a ser menos, así que nos sacamos una foto como esta: 

Meko iba muy feliz  descubriendo la ciudad, la gente esta muy acostumbrada a los perros, hay bastantes. A nadie le resultaba extraño ver una mascota en un barco, de hecho compartimos mas de un trayecto con otros perros. Lo que nos faltaba era un paseo en góndola, preguntamos los precios pero se nos escapaba del presupuesto, unos 80€. Afortunadamente encontramos un punto donde los residentes cruzaban el canal en góndola por el módico precio de setenta céntimos. Los turistas pagamos un poco mas, dos euros. Pudimos subirnos durante un par de minutos, el tiempo justo para las fotos, y así poder cumplir otro topicazo por tan solo 4€ , Meko una vez mas no paga

Dimos un paseo muy agradable pero habíamos andando tanto que íbamos los tres sin rumbo. Era el momento de descansar. Mientras Meko bebía y estiraba las patas, nosotros nos refrescamos con un helado sentados en el borde de un canal.

Seguíamos con algo pendiente, ver la plaza de San Marco de día. Estábamos bastante lejos, por lo que tuvimos que atravesar prácticamente toda la isla. El sol anhelaba esconderse, pero aún nos daba tiempo a disfrutar de sus últimos rayos.

La ciudad se iba preparando para la vida nocturna, iban cerrando los comercios, y las terrazas se llenaban.  Los gondoleros amarraban y cubrían sus embarcaciones.

Poco antes del ocaso volvíamos a estar en la famosa plaza, ahora repleta de gente paseando y en mesas degustando cócteles típicos mientras escuchaban la música en vivo de varios artistas.

 

Llevábamos muchas horas andando, estábamos agotados, pero nos resistíamos a perdernos algo interesante de la ciudad. No habíamos podido ver las demás islas, Murano, Burano… en un solo día era imposible. Decidimos coger uno de los barcos para seguir con la visita de los demás puntos de la isla que no tuvimos tiempo de visitar pero esta vez, sin tener que caminar.

 

De vuelta en el embarcadero principal, cogimos un último vaporetto hasta el camping. Eran las 22.30…última noche en Italia, al día siguiente teníamos que recogerlo todo y continuar nuestro viaje.

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5 comentarios de “Viaje a Venecia
  1. Pepi dice:

    Me ha encantado!!! Nosotros viajamos con Ufo en Septiembre y tenía muchas dudas que me habéis resuelto!!! Espero también cumplir el topicazo de echarle una foto en la góndola!! Sólo una pregunta, nosotros dejamos el coche en mestre y nos quedamos cerca de san marco, sabéis si admiten perros es los autobuses para ir de mestre a la plaza de Roma??? Muchas gracias

    • perromochilero dice:

      Hola Pepi, disculpa por el retraso, un fallo técnico. No sabemos si ya has viajado y puedes ampliar esta información, pero creemos que deberías de tener ningún problema en Italia. En general son muy amigos de los perros y como comentamos en los barcos es un pasajero más, imaginamos que el bus también. Un saludo

    • perromochilero dice:

      Nos alegramos saber eso, aunque nos quede todavía mucho por escribir… Esperamos que hayáis disfrutado mucho juntos y que este viaje no sea el último! Saludos

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